Introducción
El comercio electrónico ha transformado radicalmente la forma en que los consumidores compran y las empresas venden. Con la digitalización y el acceso a internet en constante crecimiento, los hábitos de consumo han cambiado hacia experiencias más rápidas, personalizadas y cómodas. En Stratberry, ayudamos a las empresas a adaptarse a estas nuevas tendencias y a optimizar sus estrategias para el ecommerce moderno.
La digitalización, personalización y rapidez en el servicio son claves para el éxito en este entorno.


¿Por qué es importante adaptarse a los nuevos hábitos de consumo en ecommerce?
Los consumidores actuales esperan experiencias de compras digitales fluidas, personalizadas y eficientes. Las empresas que no logren adaptarse a estas expectativas perderán competitividad en el mercado digital.


El Ecommerce sigue evolucionando y las empresas deben adaptarse a los nuevos hábitos de consumo para seguir siendo competitivas.
Las marcas que evolucionan con el Ecommerce logran:
Aumentar la fidelización del cliente:
Una experiencia de compra positiva genera clientes recurrentes.
Mejorar la conversión:
Métodos de pago flexibles y procesos de compra optimizados reducen la tasa de abandono.
Expandir su mercado:
Vender online permite alcanzar clientes a nivel global sin necesidad de presencia física.
Optimizar la logística y distribución:
Modelos como el dropshipping y los envíos ultrarrápidos generan ventajas competitivas.
Principales cambios en el consumo digital y cómo adaptarse
Crecimiento del M-Commerce (Compras desde el Móvil): Más del 70% de las compras online se realizan desde dispositivos móviles. Las empresas deben:
- Optimizar sus sitios web para dispositivos móviles con diseño responsive.
2. Implementar pagos rápidos como Google Pay, Apple Pay y billeteras digitales.
3. Ofrecer aplicaciones propias para mejorar la experiencia del usuario.
Ejemplo: Zara ha desarrollado una app con compras simplificadas y recomendaciones personalizadas basadas en inteligencia artificial.
Personalización de la Experiencia de Compra: El 80% de los consumidores prefieren comprar en tiendas que ofrecen experiencias personalizadas. Estrategias clave incluyen:
- Uso de inteligencia artificial para ofrecer recomendaciones basadas en el historial de compras.
2. Emails y notificaciones personalizadas con ofertas exclusivas.
3. Chatbots que guíen a los clientes según sus preferencias.
Ejemplo: Amazon utiliza algoritmos avanzados para recomendar productos basados en el comportamiento del usuario, aumentando así la tasa de conversión.
Métodos de Pago Alternativos: El pago digital ha evolucionado más allá de las tarjetas de crédito. Los ecommerce deben adaptarse con:
- Opciones de Buy Now, Pay Later (BNPL) como Klarna y Afterpay.
2. Pagos con criptomonedas para atraer a usuarios tecnológicos.
3. Integración con billeteras digitales y pagos con un solo clic.
Ejemplo: Sephora permite a sus clientes fraccionar pagos sin intereses, aumentando la tasa de compra de productos de alto valor.
Logística y Envíos Express: La rapidez en la entrega es un factor clave para el éxito en ecommerce. Para competir, las empresas pueden:
- Implementar envíos en el mismo día o al día siguiente.
2. Usar lockers y puntos de recogida para mayor comodidad del cliente.
3. Reducir costos mediante modelos de logística colaborativa.
Ejemplo: Glovo Market ofrece entregas en menos de 30 minutos en ciudades principales, adaptándose a la inmediatez que demandan los consumidores.
Auge del Social Commerce: Las compras a través de redes sociales han crecido un 30% en el último año. Las marcas deben:
- Integrar catálogos de productos en Instagram y Facebook Shopping.
2. Usar TikTok y YouTube para estrategias de venta en vivo.
3. Potenciar la venta a través de influencers y creadores de contenido.
Ejemplo: Shein ha convertido a TikTok en su principal canal de ventas, aprovechando tendencias y contenido viral para impulsar compras.
Sostenibilidad en el Ecommerce: El 60% de los consumidores están dispuestos a pagar más por productos sostenibles. Adaptarse a esta tendencia implica:
- Reducir el uso de plásticos en el embalaje.
2. Implementar envíos con huella de carbono reducida.
3. Ofrecer productos reciclados o reutilizables.
Ejemplo: Nike ha lanzado la línea «Move to Zero», centrada en la fabricación de productos con materiales reciclados y reducción de emisiones en su cadena de suministro.








